Mis respetos, Cristina

Hay que ver qué jodida es la vida política. La lucha constante por el poder no entiende de colores. Podemos, hace unos días, vivía una guerra civil rápidamente sofocada. Es lo bueno de la nueva política, su velocidad para cesar intifadas internas.

Cristina Cifuentes ya ha dimitido. El linchamiento ha podido con ella. Su marcha, según dice, era premeditada para mantener el gobierno de la Comunidad de Madrid en manos del centro-derecha. Su discurso lleno de indirectas, de denuncias, de emoción y casi lágrimas. Pero sobre todo de lástima. Estaba tocada, dolida y rozando la penumbra. Bordeando la línea del mártir.

“El linchamiento ha podido con ella”

Su despedida fue para quedar en evidencia, tanto ella como el resto de protagonistas de esta serie que ha durado más de un mes. Pedía reflexión, y no se equivocaba. Primero para ella, que ha empañado una carrera política más que positiva por una corrupción a la que no estamos acostumbrados. Una corrupción estúpida en la que se la regala un máster inútil. Y, para cerrar su etapa, no admitir lo que a todas luces parece una enfermedad. Se rumoreaba que Cifuentes podría ser cleptómana y, sinceramente, es la explicación más coherente porque, quien piense que con el cargo que ostentaba necesitaba robar 40€, no entiende una absoluta mierda.

Quizá por ser del PP, quizá por pelear contra la corrupción, quizá por ganarse enemigos internos, quizá por haber trabajado mano a mano con la Policía. Quizá por todo ello molestaba. Ha sido amable con los medios, un referente de la nueva vertiente dentro del PP. Pero su trabajo, aunque haya estado lastrado por la maldita y repugnante corrupción, de un tipo o de otra, no ha sido como algunos intentan pintar.

“Se rumoreaba que Cifuentes podría ser cleptómana y, sinceramente, es la explicación más coherente”

La reflexión general debe llegar para el periodismo, para algunos miembros de la oposición, para ciudadanos y para todos. Espero que ya que no forma parte de la política el constante acoso cese de una vez. Es curioso. Porque todos los que hablaban de no gobernar en caliente, de luchar por la prisión permanente, son los mismos que fomentan escraches, seguimientos, violencia verbal y la difusión de teorías conspiranoicas. Escuchaba a Echenique, tan hipócrita y burdo como suele ser habitual. Y encima, justo después de haberlo hecho un Errejón que cada vez gana más espacio en la racionalidad. Uno no quiso opinar de un tema personal, el otro criticó al medio que desveló el vídeo, a la presidenta y a cualquier cosa que no fuera acorde a él.

Cifuentes, no sé si será consecuencia de la locura de la que muchos hablan, se merece mis respetos. Enhorabuena a los que han conseguido que se los merezca. Nos veremos en las elecciones, hasta el momento, que no vuelvan a agujerear el rostro de nadie más en una diana política.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s